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El navegador que quiere destronar a Chrome

Si el título te pareció audaz, no es para menos. Según las estadísticas de Statcounter, el 65% de los dispositivos del mundo conectados a la web utilizan Google Chrome. El espectro de motivos es amplio y obvio. Es un navegador conveniente y práctico, atado al omnipresente ecosistema Google con todos sus servicios. Gmail, YouTube, Docs, Calendar… Ni hablar de la posibilidad de sincronizar historial y marcadores. Pero esto no es todo. Si tenemos en cuenta que Chrome es un navegador basado en el motor Chromium, el cual potencia a otros navegadores como Brave, Opera y Edge, tendremos a más del 70% de los dispositivos mundiales utilizando la misma tecnología.

Source: StatCounter Global Stats – Browser Market Share

Esto deja solamente dos alternativas reales al motor Chromium y toda su familia de navegadores. Firefox (Gecko) y Safari (Webkit), siendo este último exclusivo para los dispositivos Apple.

Así se encuentra el panorama de navegadores según los datos disponibles más recientes de Statcounter, mostrando a una hegemonía Chromium palpable a lo largo y ancho de la web. Todo parece indicar que nada de esto va a cambiar, al menos en un futuro cercano.

Ahora bien, ¿se puede decir lo mismo de la experiencia de navegación? ¿Pueden los nuevos hábitos de uso de la red moldear algo innovador de cara al usuario?

Arc Browser viene a patear el tablero y a decir “sí”. O al menos eso intenta hacer desde su primera salida al mercado en abril de 2022.

Su historia es cuando menos curiosa. Originalmente solo disponible para dispositivos Apple, Arc es un navegador desarrollado por The Browser Company, una start-up neoyorquina fundada en 2019 por Josh Miller y Hursh Agrawal. Su primera salida se anunció via Twitter, posterior a una beta cerrada de 100 personas. Pero quizás el mayor grado de expectativa se generó cuando se anunció su lanzamiento en Windows. Siguiendo la misma metodología, la exclusiva beta cerrada para el sistema operativo de Microsoft involucró un aproximado mundial de apenas 100 mil personas, y a la cual solo se podía acceder mediante invitación directa por parte de la compañía o por referido de un usuario ya existente.

Luego de casi un año entero de espera y alta expectativa, finalmente llegó para Windows 11 el 30 de abril de 2024, dispuesto, como el título lo dice, a darle contienda a Chrome. ¿Lo logrará? En esta entrada de blog exploraremos un poco la propuesta para descubrir si está a la altura o no.

Cambio de paradigma

La interfaz de Arc en estado mínimo

La propuesta de Arc Browser parte de la acertada premisa de entender que los navegadores web son en sí mismos sistemas operativos dentro de los ya existentes que mueven nuestra PC. Como tales, los hay de diferentes formas y desarrollos, aunque de cara al usuario, al menos hasta ahora, se podría decir que los navegadores web no cambiaron mucho su paradigma de experiencia de uso en los años en los que el internet existe, precisamente porque el internet es todavía entendido como una red de sitios y páginas, y no como un colectivo de no solo sitios y páginas, sino también aplicaciones web.

Los sitios de la red ya no solo muestran información, sino que también cumplen importantes funciones como transferir dinero, crear, compartir y reproducir contenido en forma texto, imagen, audio y video, pedir comida a domicilio, hacer compras… Solo por mencionar algunos ejemplos. El paradigma de Arc es justamente traducir el hábito de uso de las web apps, en una interfaz acorde, la cual además piensa en términos de enfoque, orden y minimalismo.

Su curva de aprendizaje

Lo primero que veremos en Arc es una interfaz de usuario radicalmente diferente a lo que venimos acostumbrados desde toda la vida. La barra de navegación ya no se encuentra en el menú superior y en su lugar, fue reemplazada por un cuadro de búsqueda emergente el cual se activa al querer abrir una nueva pestaña. Este recuerda mucho al célebre PowerToys de Windows, que nos permite buscar o abrir aplicaciones solamente usando el teclado.

Las pestañas, por su parte, tampoco se encuentran en la parte superior del menú. En vez de eso se acomodan en el lateral izquierdo de la pantalla de dos formas. Una manera visible, la cual ocupa una significativa porción de pantalla, y otra oculta que se muestra acercando el mouse al extremo izquierdo de la pantalla. Este último planteo logra que cada sitio web se muestre de una manera mucho más amplia e inmersiva.

La falta de elementos en pantalla no es casual, sino que incentiva al uso de atajos de teclado. Estos no difieren de los que ya se utilizan en Chrome o en Edge. Los más básicos siendo Ctrl+T para abrir una nueva pestaña, Ctrl+W para cerrar una pestaña y Ctrl+Tab para alternar entre pestañas. En Arc también podemos usar Ctrl+S para mostral/ocultar la barra de pestañas lateral y Ctrl+D para fijar las pestañas.

El nuevo planteo de las pestañas y los marcadores

El concepto de los marcadores en Arc tiene un twist, que en opinión personal se encuentra bastante logrado, aunque viniendo de otros navegadores es posible que resulte un poco confuso para un usuario nuevo. Las pestañas en Arc pueden fijarse, es decir, quedan integradas a la barra de navegación o bien como pestañas de marcadores, o bien como “web apps”. La barra lateral de pestañas queda ordenada entonces en este orden: web apps arriba, marcadores en el medio y pestañas activas abajo. Estas últimas son las que se cierran junto con el navegador, mientras que las otras permanecen accesibles siempre.

A propósito, las pestañas que se cierran quedan “archivadas”, es decir, que pueden ser abiertas nuevamente en caso de querer acceder de vuelta a una pestaña anterior.

Espacios y división de pantalla

Similar a lo que se puede hacer en el escritorio de Windows, en Arc también podemos crear divisiones de pantalla entre pestañas, en el caso de querer trabajar con dos sitios en simultáneo. Esto puede ser util, por ejemplo, para copiar y pegar contenido entre páginas.

Otra función interesante, homóloga a los perfiles de usuario en Chrome o Edge, es el uso de Espacios. Estos pueden usarse para separar las aplicaciones y sitios web que visitamos en conjuntos separados. Por ejemplo, un espacio para las aplicaciones de streaming, otro para las de trabajo, etc. Cada espacio puede personalizarse con diferentes colores y ser seleccionado o bien mediante el menú o bien mediante los atajos de teclado correspondientes según el orden en el que se encuentran creados los espacios. Alt+1, Alt-2, etc. Estos espacios también se pueden compartir con otros usuarios.

Complementos también disponibles

Al ser un navegador basado en Chromium, todos los complementos de la tienda Chrome son compatibles en Arc, contando con la posibilidad de importarlos de nuestro navegador previo sin inconvenientes. Aunque como venimos viendo, la instalación y el manejo de complementos es algo más bien oculto.

Primeras experiencias de uso

Lo anterior describe una experiencia más bien superficial utilizando lo más elemental de Arc, que en sí mismo no difiere mucho en cuanto a la costumbre funcional de siempre con otros navegadores tradicionales. En su núcleo, es otro navegador Chromium, aunque de cara al usuario es claramente una experiencia radicalmente diferente a lo que venimos acostumbrados. Si bien su foco no es exactamente la facilidad o la intuición a la hora de utilizarlo de manera cotidiana, si lo es la organización y la liviandad visual en pantalla. Algo que a excepción de navegadores conservadores como Chrome o Safari, es en general muy poco logrado, con desarrolladores que no pueden evitar sobrecargar los menúes con chatarra visual en forma de accesos directos que no se usan y publicidad innecesaria. Esto claramente no es un problema en Arc, y en opinión personal se agradece muchísimo, ya que favorece a la productividad y la concentración.

Manejarse con la misma soltura que en Chrome, al principio no es fácil, pero su curva de aprendizaje tampoco es tan empinada. Y habiendo asimilados los atajos de teclado al hábito de uso, la experiencia es sencillamente un viaje de ida.

En cuanto a su impacto en la PC, el uso de memoria no es muy diferente al de Chrome o sus derivados. Al menos en mi máquina de trabajo, el administrador de tareas usualmente lo muestra cercano a más menos 1 GB de carga en RAM. El renderizado y la carga de páginas es en general fluido y no presenta demoras ni retrasos, así que en rasgos generales es un navegador que se mueve ligero en las tareas más comunes y cumple con básico.

Algunos aspectos en contra

Si bien esta primera versión de Arc es estable, es evidente que todavía le faltan algunas vueltas de tuerca.

Para empezar por lo más evidente, el idioma. Por ahora solo se encuentra disponible en idioma inglés y no hay posibilidades de cambiarlo. Ya que estamos en tema, hay que decir también que su menú de ajustes es bastante limitado, por no decir limitadísimo, al menos desde el lado del usuario y mediante los menúes.

Quizás este aspecto se haga solo presente en mi PC, pero también se notan algunos parpadeos de pantalla al querer cambiar entre pestañas, lo cual puede ser molesto en cuanto a la experiencia de uso, aunque al menos por ahora no parece ralentizar el navegador ni generar mayores molestias.

Conclusiones generales

Volviendo a la pregunta original… ¿Puede Arc destronar a Chrome? Es demasiado pronto para responderlo, aunque si reducimos la cancha a un nicho de usuarios afín a adoptar nuevas ideas y conceptos funcionales más bien disruptivos… Es posible que sí. Por lo pronto, la propuesta de ARC es sin lugar a dudas curiosa e innovadora, en especial frente a un hábito de uso de la web adquirido desde hace más de dos décadas.

Como es habitual cuando un nuevo jugador entra en escena, es probable también que Google, Microsoft y Mozilla entre otros, tomen nota de lo que propone Arc y comiencen a trabajar en sus propias ideas.

Si hay algo de cierto en todo esto es que Arc intenta plantear una noción diferente, no solo de lo que es la web sino de lo que (podría) ser en el futuro.

¿Te animás a probar Arc Browser?

Podés descargarlo en su página oficial haciendo clic acá.

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